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Máximo "el maestro" Pecho

Publicado 2020-09-27 , Categoria

Por. Carlos Huanay  "La música nace de tu propia experiencia, de tus ideas, de tu sabiduría"  dijo Charlie Parker, quiero recordar esta frase como preámbulo a esta pequeña semblanza de un gran músico, un artista del bajo, un hombre de gran conocimiento musical y de gran calidad y calidez humana: el maestro Máximo Pecho, sapiencia, calidad, bonhomía, alegría, sabor, muchas palabras vienen a mi mente al evocar su figura, su voz ronca y calmada y su sonrisa franca y tranquila.
La humanidad, la elevación de un espíritu, es lo que se traduce en sonidos, la esencia de un alma es lo que se vuelve música. Por eso algunos artistas son únicos, todo su elán, su energía, su alegría  es lo que se vuelve magia, iluminando todo lo que toca. Enriqueciendolo,  desarrollando, complementando con esa facilidad, fluidez y belleza que distingue a los grandes músicos como él.
Máximo Pecho un señor del swing, de la salsa, hasta el punto de codearse con leyendas de la música latina como Celia Cruz y Cheo Feliciano auténticos gigantes del son.
El maestro Pecho criollo cunda, melodioso acompañante de valses y festejos, con el toque quimboso de un conocedor de la jarana.
El experto del Latin Jazz de mente abierta y ágil, el admirador de los Beatles, el virtuoso, el músico versátil y más que completo : Máximo.
Ya te fuiste con tu "baby bass" a armar una gran rumba con otros grandes en la gloria.
Acá te extrañaremos tus amigos, los que tuvimos el privilegio de tocar contigo, los que entendimos que cada tocada contigo era una lección y que en tu mirada alegre y humilde supimos leer que tú también lo sabías. Y aprendimos que la música y la vida son un regalo que hay que celebrar.
Hasta siempre "master", cuídese mucho, acá nos quedamos con su imagen, su recuerdo, su sombrero caribeño, sus lentes de carey, su jovial sonrisa y siempre abrazado de su bajo como de un compadre leal.
Acá nosotros seguimos la rumba, la música sigue, la vida continúa, hay que sacarle el jugo a sus consejos, a sus solos, a sus ritmos y colores, a su bajo que manejaba como un pintor su paleta.
Dicen que cuando murió Coltrane aparecieron graffitis en el subway (tanto que le gustaba el spanglish maestro). En los corredores del metro de Nueva York se leía:  "Murió Coltrane. ¿Y ahora que hacemos?". Dan ganas de escribir en los muros de las calles de su querido Chorrillos :
" Murió el maestro Pecho. ¿Y ahora que hacemos?". De verdad; lo digo en serio.